Evolución de las emisiones de gases de efecto invernadero: tendencias globales y retos empresariales

Puntos clave

  • Las emisiones globales de gases de efecto invernadero han aumentado más del 55 % desde 1990. 
  • Europa ha logrado una reducción del 35 % en sus emisiones netas respecto a 1990 (Fuente: Fundación Naturgy). 
  • España ha recortado sus emisiones un 38 % desde 2005, gracias al auge renovable y la electrificación. 
  • Los sectores energético, transporte e industrial concentran más del 70 % de las emisiones. 
  • Para las empresas, medir, calcular, reportar y reducir la huella de carbono ya es una necesidad. 

El planeta no está reduciendo sus emisiones al ritmo que prometió y cada informe científico lo confirma: las concentraciones de gases de efecto invernadero en la atmósfera alcanzan niveles sin precedentes.

Sin embargo, las emisiones no cuentan solo una historia relacionada con el medioambiente, sino también con la economía y la empresa. Su evolución refleja cómo se produce, se consume y se genera valor. Y, sobre todo, hasta qué punto las estrategias corporativas están alineadas con los objetivos globales de descarbonización.

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Analizar la evolución de las emisiones de gases de efecto invernadero es, por tanto, entender las oportunidades tecnológicas, los riesgos regulatorios y la urgencia de una transición que ya no es opcional.

Las emisiones que transforman el clima e influyen en los mercados 

Qué son los gases de efecto invernadero (GEI) 

Los gases de efecto invernadero (GEI) son los responsables de retener parte de la radiación solar en la atmósfera, manteniendo la temperatura terrestre dentro de un rango habitable. Pero su concentración se ha disparado desde la Revolución Industrial, alterando ese equilibrio natural.

Los principales GEI son: 

  • Dióxido de carbono (CO₂), derivado de la combustión de combustibles fósiles y la deforestación.
  • Metano (CH₄), emitido sobre todo por la ganadería, los vertederos y la explotación de gas y petróleo. 
  • Óxido nitroso (N₂O), procedente de fertilizantes y procesos industriales. 
  • Gases fluorados (HFC, PFC, SF₆), utilizados en refrigeración, climatización o ciertos procesos electrónicos.

Por qué conocer la evolución de las emisiones de gases de efecto invernadero es clave para el clima 

El aumento sostenido de los GEI está directamente vinculado al incremento de la temperatura media global, que en 2024 superó por primera vez el umbral de 1,5 °C respecto a los niveles preindustriales. 

Este incremento es resultado del alza en las emisiones mundiales registradas entre 1990 y 2023. Así y según el informe según el informe Emisiones Mundiales 1990–2023 de la Fundación Naturgy, estas crecieron de unas 32 gigatoneladas a más de 50 gigatoneladas de CO₂ equivalente. 

Este aumento superior al 55 % ha intensificado la concentración atmosférica de CO₂, que supera ya las 420 ppm, el valor más alto en al menos tres millones de años. 

Las consecuencias son tangibles: 

Pro tip: en este contexto de riesgos sistémicos, las empresas que integran métricas de emisiones en su gestión de riesgos y planificación estratégica no solo anticipan regulaciones, sino que refuerzan su resiliencia frente a disrupciones climáticas en mercados y cadenas de suministro.

Objetivos internacionales de reducción 

La respuesta global se articula principalmente en torno a tres hitos: 

  • Protocolo de Kioto (1997): primer acuerdo internacional con compromisos cuantificados de reducción de emisiones. 
  • Acuerdo de París (2015): fija el objetivo de limitar el calentamiento a 1,5 °C, con compromisos nacionales de reducción (NDCs). 
  • Agenda 2050: metas de neutralidad climática en la mayoría de las economías desarrolladas, con planes específicos de transición energética. 

En la Unión Europea, el Pacto Verde Europeo y el paquete legislativo Fit for 55 establecen una reducción de al menos el 55 % de las emisiones en 2030 respecto a 1990, con neutralidad total en 2050. 

España, por su parte, consolida estos objetivos en el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC 2023–2030), que prevé una reducción del 32 % de las emisiones para 2030 y una cuota renovable del 81 % en generación eléctrica. 

Evolución de las emisiones de GEI en el mundo y en Europa 

Las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero continúan en ascenso. 

China, Estados Unidos, India y la Unión Europea concentran más de la mitad del total, pero con trayectorias opuestas: mientras las tres primeras aumentan sus emisiones, la UE muestra una reducción en torno al 35 % respecto a 1990, el mejor registro entre las grandes economías. 

Tendencias y sectores clave 

A escala global, las emisiones de GEIs muestran la siguiente distribución (2021): 

  • Energía (incluye generación de electricidad y calor, transporte y construcción): 75,7 %
  • Agricultura: 11,7 % 
  • Procesos industriales: 6,5 % 
  • Residuos: 3,4 % 
  • Cambios en los usos del suelo: 2,7 % 
Principales emisores de GEIs del mundo, un dato clave para analizar la evolución de las emisiones de gases de efecto invernadero

Fuente: Parlamento Europeo, 2024 

Pro tip: Las empresas con cadenas de suministro globales tienen que tener en cuenta que parte de las emisiones indirectas (Alcance 3) se originan en países donde la energía sigue siendo intensiva en combustibles fósiles. 

En la Unión Europea, las emisiones están claramente concentradas en unos pocos sectores. 

Según el Parlamento Europeo (2024), el suministro de energía sigue siendo el mayor contribuyente, con un 27,4 % del total, seguido del transporte interno (23,8 %) y la industria (20,3 %). Las actividades residenciales y comerciales representan un 11,9 %, y la agricultura, un 10,8 %. 

El conjunto del uso de la tierra, el cambio de uso de la tierra y la silvicultura (LULUCF) actúa como sumidero natural de carbono, pero esta función se está viendo comprometida.

Siempre ha existido el cambio climático. Pero el problema actual, además del acelerado ritmo del cambio, radica en que los mecanismos naturales de absorción ya no son suficientes ante la alta concentración de GEIs y la ausencia de sistemas de captura permanente a gran escala. Por eso, preservar y potenciar sumideros como el LULUCF resulta tan crítico como reducir emisiones en los sectores dominantes.

Principales emisores de GEIs de la UE, un dato clave para analizar la evolución de las emisiones de gases de efecto invernadero.

Fuente: Parlamento Europeo, 2024 

El dióxido de carbono (CO₂) continúa siendo el gas dominante en la UE (80,6 % del total), seguido del metano (12,1 %), el óxido nitroso (5,3 %) y los gases fluorados (2,0 %). 

Esta composición confirma que la transición energética y la eficiencia industrial son los dos ejes sobre los que debe girar la estrategia climática europea, apoyada en la digitalización y en herramientas de supervisión como las que ofrece Greemko, que permiten medir en detalle el desempeño ambiental de las organizaciones. 

Evolución de las emisiones de gases de efecto invernadero en el periodo 2005-2023

Fuente: Evolución de las emisiones de gases de efec en el periodo 2005-2023. Total de GEI (ktCO2e). Fundación Naturgy, 2025 

La situación de España en el contexto europeo

En 2023, España emitió 270 millones de toneladas de CO₂ equivalente, un 7,6 % menos que en 2022 y un 38 % menos que en 2005, el nivel más bajo en tres décadas. 

Por primera vez, las renovables cubrieron el 50 % del mix eléctrico, lo que permitió una caída del 27,8 % en las emisiones del sector energético. 

Según el Inventario Nacional de GEI (MITECO, edición 1990–2023), el CO₂ representó el 79,8 % de las emisiones totales de España en 2023, seguido del metano (15 %), el óxido nitroso (3,7 %) y los gases fluorados (1,5 %). 

Naturaleza y origen de las emisiones en España durante 2023, un factor importante para analizar la evolución de las emisiones de gases de efecto invernadero

Fuente: Inventario Nacional de GEI 1990-2023 

Entre 2019 y 2023, las emisiones nacionales bajaron cerca de un 14 %, porcentajes similares a los de Alemania (16 %) o Francia (14 %), hecho que demuestra el desacople entre crecimiento económico y emisiones. 

Los desafíos clave siguen siendo, no obstante, reducir las emisiones del transporte, electrificar la industria y potenciar los sumideros naturales de carbono. 

La cuenta atrás hacia 2030

Las emisiones globales siguen creciendo y el margen para frenar el calentamiento a 1,5 °C se reduce. 

Europa y España avanzan, pero deberán acelerar la eficiencia, la electrificación y la captura de carbono, con una gestión ambiental basada en datos fiables. 

Para las empresas, medir y reportar su huella de carbono ya es una exigencia estratégica. Las soluciones digitales de Greemko, que automatizan el cálculo y seguimiento de emisiones, facilitan anticiparse a la regulación y mejorar la toma de decisiones. 

Hasta 2030, las prioridades son claras: reducir las emisiones, potenciar la economía circular y reforzar los sumideros naturales. 

La neutralidad climática es también una oportunidad económica y tecnológica, y los datos son el punto de partida para alcanzarla.