En mayor o menor medida, todos contribuimos al cambio climático, así que hacerle frente es una responsabilidad compartida.
Ignorar la realidad ya no es una opción viable. Hemos llegado a un punto de inflexión en el que reducir las emisiones de carbono no solo es fundamental para el planeta. También contribuye a garantizar la resiliencia y competitividad de tu negocio en un entorno en el que la sostenibilidad es un valor al alza.
¿Quieres mejorar las prácticas medioambientales de tu empresa?
¡Prueba nuestro Software de Sostenibilidad Ambiental!
Sin embargo, muchas organizaciones aún no entienden de qué forma generan impacto ambiental, cuáles son sus emisiones ni qué herramientas utilizar para gestionarlas.
Por eso hemos escrito este artículo, para explicarte qué son las emisiones de alcance 1, 2 y 3, cómo puedes medir tu huella de carbono y por qué es una inversión estratégica.
GHG Protocol, una guía para calcular la huella de carbono
Medir y reportar las emisiones con criterio y de forma rigurosa requiere aplicar normas de referencia reconocidas internacionalmente.
Y de entre todas las existentes, el Greenhouse Gas Protocol (GHG Protocol) es uno de los estándares más conocidos. De hecho, en 2023 el 97 % de las empresas incluidas en el índice S&P 500 utilizaron este marco para medir y divulgar sus emisiones.
Su principal ventaja es que, a través de las emisiones de alcance 1, 2 y 3, las organizaciones pueden contabilizar y reportar las emisiones de gases de efecto invernadero (GEIs) de forma estandarizada (y sencilla si confían en las soluciones digitales de Greemko).
¿Qué son las emisiones de alcance 1, 2 y 3?
Los alcances nos ayudan a identificar las fuentes de emisiones de GEIs tanto directas como indirectas, mejoran la transparencia y establecen reglas de contabilización.
Se definen tres «alcances» para propósitos de reporte y contabilidad de GEIs:
- Alcance 1: emisiones directas generadas por fuentes propiedad o controladas por la organización. Algunos ejemplos podrían ser las emisiones provenientes de la combustión en calderas, hornos, vehículos y maquinaria, etc., o emisiones provenientes de la producción química en equipos de proceso propios o controlados.
- Alcance 2: emisiones indirectas relacionadas con la generación de electricidad adquirida y consumida por la organización.
- Alcance 3: emisiones indirectas consecuencia de la actividad de una organización, pero que ocurren en fuentes que no son propiedad ni están controladas por la empresa. Algunos ejemplos serían la extracción y producción de materias primas y materiales adquiridos por la empresa, viajes de negocios, uso de productos vendidos, etc.

Las emisiones de Alcance 3, debido a la cantidad de agentes involucrados, son las más complicadas de calcular, por lo que se requiere de mayor participación y esfuerzo.
De hecho y según la consultora Deloitte, estas emisiones pueden suponer más del 70 % de la huella de carbono de una organización. Un caso ilustrativo es el de Microsoft, cuyas emisiones se han disparado como resultado de la construcción y aprovisionamiento de centros de datos para satisfacer la demanda de servicios en la nube, emisiones que encajan en el Alcance 3.
Cómo se calcula la huella de carbono corporativa
Una vez comprendidos los conceptos básicos de las emisiones de alcance 1, 2 y 3, llega el momento de hacer el cálculo de la huella de carbono de la organización.
Este proceso implica varios pasos clave que establecen las bases para un cálculo preciso y estructurado. La definición del tablero de juego, para entendernos.
- Definición de los límites operativos y organizativos. Es decir, identificar qué áreas de la empresa se incluirán en el cálculo y cuáles son las fuentes de emisiones asociadas. Por ejemplo, determinar si se van a incluir las delegaciones o solo se considera la sede central o las actividades que generan emisiones directas e indirectas.
- Establecimiento del período de cálculo. Normalmente, se selecciona el año anterior. De esta forma, se pueden hacer comparativas y evaluar el progreso de reducción de emisiones a lo largo del tiempo en base a valores disponibles y consolidados.
- Recopilación de datos de consumo. Esta fase implica reunir los datos sobre el consumo de recursos que generan emisiones (gas natural, consumo eléctrico, combustible de los vehículos corporativos, etc.).
- Aplicación de factores de emisión. Esta etapa “traduce” o relaciona los datos asociados a una actividad a emisiones de GEIs. Estos factores de emisión varían según el tipo de actividad, la fuente de energía y la región geográfica.
- Simplificación del procedimiento con tecnología. Hacer los cálculos de forma manual es complejo y está sujeto a errores. Aquí es donde soluciones digitales como el software de Greemko reduce la carga de trabajo. Este tipo de herramientas automatizan la recopilación de datos, aplican factores de emisión actualizados y generan informes detallados que cumplen con los requisitos del GHG Protocol y otras normativas internacionales.
GHG Protocol vs ISO 14064: ¿en qué se diferencian?
Hasta ahora nos hemos centrado en el GHG Protocol porque es uno de los estándares más extendidos. Pero hay otros marcos de referencia que también merece la pena que valores, como, por ejemplo, la norma ISO 14064.
Tanto el GHG Protocol como la ISO 14064 sirven para medir y reportar emisiones de GEIs. Pero muestran pequeñas diferencias.
| Característica | GHG Protocol | ISO 14064 |
| Tipo de norma | Guía metodológica voluntaria, ampliamente adoptada como estándar global | Norma técnica certificable voluntaria, con enfoque en principios generales |
| Enfoque principal | Categorización y contabilidad detallada de emisiones (alcances 1, 2 y 3) | Cuantificación, monitorización y verificación de emisiones |
| Alcances cubiertos | Clasifica las emisiones por alcances 1, 2 y 3 | Clasifica las emisiones en directas e indirectas y por categorías. |
| Objetivo | Contabilización y reporte de emisiones | Sistema de gestión de inventarios de GEI |
En resumen, tanto el GHG Protocol como la ISO 14064 permiten determinar la huella de carbono corporativa, pero la elección de una u otra dependerá del objetivo que busque la organización.
¿Qué soluciones digitales te ofrece Greemko para el reporte y contabilidad de GEIs?
El software de Greemko está ideado y diseñado para dar respuesta a las necesidades que plantean tanto el GHG Protocol, con sus emisiones de alcance 1, 2 y 3, o la ISO 14064 con sus categorías.
De hecho, en abril de 2025 hemos recibido las declaraciones de validación que certifican que nuestra herramienta de cálculo de huella de carbono corporativa cumple con los requisitos recogidos en ambos estándares.


Por qué medir bien las emisiones marca la diferencia
Medir las emisiones es ya una obligación para ciertas organizaciones.
Este proceso, además de cumplir con la legislación, también permite identificar oportunidades clave para mejorar la eficiencia energética, reducir costes operativos y demostrar un compromiso real con el medioambiente.
Ignorar, por el contrario, esta tarea, además de conllevar un incumplimiento de la legislación vigente, puede tener consecuencias significativas sobre la reputación de la empresa, proyectando una imagen de opacidad o desinterés por el cambio climático.
Clasificar correctamente las emisiones de alcance 1, 2 y 3, medirlas de forma transparente y actuar sobre los resultados obtenidos es el camino hacia una economía baja en carbono. Y en este proceso, contar con herramientas confiables y alineadas con los principales estándares internacionales marca toda la diferencia.
En Greemko facilitamos esta transición hacia la sostenibilidad. Nuestro software para el cálculo de la huella de carbono simplifica el procedimiento, garantizando precisión, transparencia y cumplimiento con marcos como el GHG Protocol y la ISO 14064. Si tu organización está lista para medir su impacto real y avanzar con solidez hacia la neutralidad climática, estamos aquí para ayudarte.
El futuro bajo en carbono comienza hoy. ¿Te unes al cambio?

