Puntos clave
- La huella de carbono cubre siete categorías de gases de efecto invernadero (GEI) que se traducen a CO2e aplicando el potencial de calentamiento global (GWP) de cada uno según los valores del IPCC.
- El GHG Protocol exige reportar las emisiones de gases de efecto invernadero desglosadas por gas en los Alcances 1 y 2, en toneladas del propio gas y en CO₂e. En el Alcance 3 hay que contabilizar todos los gases igualmente, pero el reporte se hace en CO₂e agregado por categoría.
- El desglose por gas no requiere nuevos datos de partida. Se calcula con los mismos consumos de siempre, aplicando el factor de emisión específico de cada gas.
- Los factores por gas para España son públicos y se actualizan cada año.
El cálculo de la huella de carbono arroja, como resultado final, un total en toneladas de CO₂ equivalente (CO2e). Pero cada vez hay mayor interés por el desglose de emisiones por gas, un requisito que llevaba años escrito en los estándares. Ahora los verificadores lo piden y los clientes obligados por la CSRD reclaman a sus proveedores datos cada vez más trazables.
Así que reportar las emisiones de gases de efecto invernadero desglosadas cada vez está más presente en los inventarios. Y no porque haya cambiado la norma. Ha cambiado quién pregunta.
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Qué gases se incluyen en los datos de CO2e
El GHG Protocol y los European Sustainability Reporting Standards (ESRS) cubren siete categorías de gases de efecto invernadero:
- Dióxido de carbono (CO₂).
- Metano (CH₄).
- Óxido nitroso (N₂O).
- Hidrofluorocarburos (HFC).
- Perfluorocarburos (PFC).
- Hexafluoruro de azufre (SF₆).
- Trifluoruro de nitrógeno (NF₃).
El Alcance 1 recoge las emisiones directas de fuentes propias o controladas por la organización. En una empresa mediana, el grueso de estas emisiones sale de la combustión en calderas, hornos, maquinaria, vehículos, etc.
Quemar combustible, además, no genera solo CO₂. Esos mismos equipos también emiten también CH₄ y N₂O en cantidades pequeñas en masa, pero con un potencial de calentamiento global muy superior al del CO₂ según los valores del IPCC. Por eso las emisiones de todos los gases se convierten a una unidad común, el CO₂ equivalente.

La presencia de fluorados y NF₃ no es tan común o habitual, aunque conviene no perderlos de vista si tienes equipos de refrigeración o climatización con recargas de gas.
Las emisiones de gases de efecto invernadero desglosadas ya eran un requisito
El GHG Protocol Corporate Standard exige reportar los datos de cada gas por separado para los Alcances 1 y 2, en toneladas del propio gas y en toneladas de CO₂e. En el Alcance 3, se requiere reportar el total agregado en CO₂e y desglosarlo por categorías de la cadena de valor, no limitándose a un único valor agregado.
La ISO 14064-1 va en la misma línea y pide cuantificar y reportar las emisiones y remociones del inventario de la organización, incluyendo la cuantificación por separado de cada GEI y su expresión en CO2e.
En la práctica, muchas empresas que calculan “según GHG Protocol” no cumplen, por lo tanto, este punto. Los propios factores agregados de la guía de MITECO ya incluyen el CH₄ y el N₂O convertidos a CO₂e, lo que simplifica el cálculo, y para obtener el resultado por gas hay que aplicar el factor específico de cada uno.
De ahí que el desglose se haya convertido en tendencia sin ser novedad. Los clientes que reportan bajo los ESRS trabajan con estos gases y pueden desagregar sus emisiones por tipo de gas, así que empiezan a pedir el dato a sus proveedores.
La revisión del GHG Protocol en marcha, con un borrador en consulta pública previsto para mediados de 2026, propone, además, exigir más detalle en los datos reportados. Y el regulador europeo ya legisla gas a gas. El Reglamento (UE) 2024/1787 obliga al sector energético a medir, notificar y verificar sus emisiones de metano. No afecta a la mayoría de las empresas, pero marca la dirección.

Lo que el desglose dice de tu propia huella de carbono
El total agregado responde a cuánto emites; el desglose de emisiones por gas, a cuál es el origen del problema y sobre qué conviene actuar en primer lugar.
Un valor de toneladas de CH4 y N2O elevado da pistas sobre equipos o combustibles concretos. Unas emisiones de HFC pueden señalar fugas en climatización. Con el dato por gas, el plan de reducción se convierte en una lista de decisiones concretas.
Pro tip: si tienes equipos de climatización o refrigeración, guarda los registros de recargas de refrigerante del mantenedor. Son el dato de actividad con el que se cuantifican las emisiones de HFC, y suelen ser el hueco más habitual cuando un verificador pide el inventario de GEI.
Los factores de emisión para el cálculo son públicos y el dato de partida es el que ya tienes. El desglose no exige instalar medidores ni cambiar la recogida de datos: se calcula con los mismos consumos de combustible de siempre, aplicando el factor específico de cada gas en lugar del agregado. El Anexo AV 4 del Inventario Nacional publica cada año los factores oficiales para España. La barrera no está tanto en los datos como en hacer los cálculos gas a gas.
El software de Greemko calcula las emisiones de gases de efecto invernadero desglosadas de forma automática, aplicando los factores oficiales, de modo que el inventario puede responder al cuestionario de un cliente o al examen de un verificador sin trabajo extra.
El objetivo: disponer de un inventario que aguante preguntas
Los datos agregados han dado servicio durante muchos años y han permitido ofrecer una foto de la situación actual. El desagregado, en cambio, supone ir un paso más allá.
Si estás calculando tu huella con factores agregados, es un buen momento para revisar si tu próximo inventario puede dar el paso. Y si quieres ver cómo puedes automatizar esta tarea con Greemko, contáctanos.

